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Entrenify

Web de entrenador personal: qué poner y cómo responder

· 7 min de lectura · Entrenify

Portada gráfica de Entrenify: una red de nodos conectados sobre fondo negro y verde lima, con el titular del artículo

Una página web para entrenador personal tiene que contestar, sin que nadie te escriba, a lo que se pregunta quien llega: qué ofreces, quién eres, cómo trabajas, cuánto cuesta y cómo empezar. Después necesita un formulario que diga con claridad qué haces con los datos y a alguien que conteste pronto. Aquí tienes qué poner en cada sección, qué cuidar con las fotos y con el formulario, cómo responder a los contactos y cómo es la web del plan Pro de Entrenify.

Qué poner en tu web, sección a sección

No hace falta una web larga: hace falta que cada sección responda a una pregunta concreta. Un orden que funciona:

SecciónPregunta que respondeQué evitar
Portada¿Qué haces y para quién?Frases que podrían ser de cualquiera
Sobre mí¿Quién eres y por qué trabajas así?Una lista de títulos sin contexto
Servicios¿Qué puedo contratar?Más opciones de las que sabes explicar
Planes y precios¿Qué incluye cada uno y cuánto cuesta?«Consúltame» como única respuesta
Preguntas frecuentes¿Y si…?Repetir lo que ya dicen las otras secciones
Contacto¿Cómo empiezo?Pedir más datos de los necesarios
Aviso legal y privacidad¿Quién está detrás y qué hace con mis datos?Dejarlo para más adelante

Escribe pensando en una persona concreta que todavía no te conoce. Si una sección no tiene nada que decir, mejor quitarla que rellenarla.

Cómo trabajas y cuánto cuesta, sin letra pequeña

La sección que más dudas resuelve es la de cómo trabajas. Cuenta dónde entrenas (en sala, a domicilio u online), qué horario tienes, qué incluye cada plan y qué pasa en la primera sesión. Si puedes, pon precios; si dependen del caso, explica al menos de qué dependen.

Dos cosas restan más de lo que suman: prometer resultados y poner cifras que no puedes sostener, como un número de clientes redondeado hacia arriba. Quien llega a tu web todavía no te conoce, y lo primero que hará es comprobar si lo que dices es cierto.

Fotos: las tuyas y las de otras personas

Las fotos tuyas o de tu espacio de trabajo no plantean problema. Las de otras personas, sí. La Ley Orgánica 1/1982, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, considera intromisión ilegítima, en su artículo séptimo, «La utilización del nombre, de la voz o de la imagen de una persona para fines publicitarios, comerciales o de naturaleza análoga». Y su artículo segundo dice que no se aprecia intromisión cuando el titular del derecho «hubiere otorgado al efecto su consentimiento expreso».

En la práctica: para cada foto en la que salga un cliente, su permiso expreso y por escrito para publicarla en tu web, distinto del que te dio para sus fotos de progreso. Guarda ese permiso y retira la foto si te lo pide. Lo explicamos con más detalle en fotos de progreso y consentimiento.

El formulario de contacto: qué pedir y qué contar

Pide lo justo para poder contestar: nombre, una forma de contacto y un mensaje. Lo demás lo sabrás cuando sea cliente.

Y cuenta qué vas a hacer con esos datos. El artículo 13 del Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) dice que, cuando los datos se recogen de la propia persona, el responsable, «en el momento en que estos se obtengan, le facilitará toda la información indicada a continuación», empezando por «la identidad y los datos de contacto del responsable» y por «los fines del tratamiento a que se destinan los datos personales y la base jurídica del tratamiento».

En España, el artículo 11 de la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD) permite cumplirlo en dos capas: una información básica, que debe contener al menos la identidad del responsable, la finalidad del tratamiento y la posibilidad de ejercer los derechos de los artículos 15 a 22 del RGPD, más «una dirección electrónica u otro medio que permita acceder de forma sencilla e inmediata a la restante información». En una web, eso puede ser un texto breve junto al formulario y un enlace a tu política de privacidad. Qué poner en ella depende de cómo trabajes: si dudas, consúltalo con un profesional. Lo esencial de la norma lo tienes en protección de datos para entrenadores personales.

Cómo responder a los contactos

Un contacto de la web es alguien que ya ha dado un paso. Lo que conviene cuidar en tu respuesta:

  1. Que llegue pronto, dentro de tu horario de trabajo. Si no puedes atenderle, díselo también.
  2. Que responda a lo que ha preguntado, no con un texto genérico.
  3. Que proponga un siguiente paso: una primera conversación o valoración, con un par de huecos o con el enlace para reservar.
  4. Un solo recordatorio si no contesta, pasados unos días. Después, déjalo estar.
  5. El alta en orden si se convierte en cliente: su ficha, sus datos y su acceso, como con cualquier otro.

Guarda los contactos en un único sitio, no repartidos entre el correo, el móvil y las redes: así sabes a quién has contestado y a quién no.

La web del plan Pro de Entrenify

En el plan Pro de Entrenify publicas tu web en una dirección del tipo tunombre.entrenify.com sin salir de la herramienta:

  • Editor por campos. Rellenas cada parte (identidad, sobre mí, servicios, planes, preguntas frecuentes, galería, contacto, aviso legal y privacidad) y, si un bloque se queda sin datos, la web no lo enseña.
  • Borrador y publicación. Lo que guardas es un borrador; al publicar, se genera la web. Para publicar hace falta, como mínimo, tu nombre, el texto de «sobre mí», un plan y tu política de privacidad. Puedes despublicarla sin perder el contenido.
  • Tu dirección. Si la cambias, la anterior sigue llevando a la nueva durante 90 días.
  • Formulario de contacto. Recoge nombre, correo, un teléfono opcional, su objetivo y un mensaje, con una casilla de aceptación de la política de privacidad sin la que no se envía. Cada contacto aparece en tu lista de contactos y te llega un aviso.
  • De contacto a cliente. Con un botón se crea su ficha y le llega la invitación a la app.
  • Galería con permiso. Antes de subir fotos a la galería tienes que confirmar que tienes el consentimiento por escrito de quien aparece, y queda registrado quién lo confirmó, cuándo y con qué texto. Al subirlas, las imágenes se convierten y pierden los metadatos que incluyen las coordenadas de dónde se hizo la foto.
  • Botón de reservar. Si tienes activa la página de reservas, el botón de la web lleva a ella.

Lo que conviene saber: el aviso legal y la privacidad los escribes tú en sus campos; publicar exige la privacidad, no el aviso legal, así que no lo dejes para luego. La web pública es del plan Pro; durante los 14 días de prueba también la tienes. Las diferencias entre los dos planes, en Entrenify Esencial o Pro.

Fuentes consultadas

Comprobadas el 11 de octubre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener la web de Entrenify con el plan Esencial?

No. La web pública es del plan Pro. Durante los 14 días de prueba tienes lo del Pro, web incluida; después, para seguir editándola y publicándola necesitas el Pro.

¿Puedo poner fotos de mis clientes en la galería de mi web?

Solo con su permiso expreso para publicarlas (mejor por escrito, para poder acreditarlo), que es distinto del de las fotos de progreso. Entrenify te pide confirmar que lo tienes antes de subir fotos a la galería y registra esa confirmación.

¿Qué pasa con las personas que me escriben desde la web?

Aparecen en tu lista de contactos y te llega un aviso. Con un botón puedes convertir un contacto en cliente: se crea su ficha y le llega la invitación a la app.

¿Entrenify me redacta el aviso legal y la política de privacidad?

No. El editor tiene sus campos y la web los muestra al pie, pero el texto lo escribes tú, porque depende de cómo trabajes.

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