Saltar al contenido
Entrenify

Comunicación con clientes: normas y un canal de trabajo

· 6 min de lectura · Entrenify

Portada gráfica de Entrenify: tarjetas superpuestas sobre fondo negro y verde lima, con el titular del artículo

La comunicación con clientes de un entrenador personal funciona cuando tiene reglas que el cliente conoce desde el primer día: por dónde se escribe, cuándo contestas y qué se deja por escrito. Sin ellas, tu móvil personal se convierte en una oficina abierta a todas horas, con los mensajes de trabajo mezclados con los de tu vida. Aquí tienes cómo fijar esas normas, cómo separar el trabajo de tu WhatsApp personal y cómo funciona el chat de Entrenify, incluido lo que no hace.

Por qué separar el trabajo de tu WhatsApp personal

Atender a los clientes desde tu WhatsApp personal es lo más cómodo con los dos primeros y lo más pesado cuando ya llevas unos cuantos. El problema no es la aplicación, sino mezclar el trabajo y tu vida en el mismo sitio:

  • No hay horario. El mensaje de un cliente llega entre los de tu familia, a cualquier hora, y cada notificación te pide una respuesta.
  • Se pierde el rastro. Lo que acordasteis queda enterrado entre audios, fotos y conversaciones de otros temas. Encontrar «el PDF que te mandé» acaba siendo un rato largo deslizando hacia arriba.
  • Sus datos acaban en tu móvil personal. Fotos, medidas y lo que te cuentan de cómo se encuentran quedan mezclados con tu galería y tus chats privados. Cómo tratarlos lo tienes en protección de datos para entrenadores personales.
  • Las bajas no se cierran. Cuando dejas de trabajar con alguien, su conversación sigue ahí, al lado de las de tus amigos.

Separar no significa dejar de usar el móvil: significa que el trabajo tenga un canal propio, con tu horario, y que lo personal se quede en lo personal.

Las normas, por escrito y desde el primer día

Las normas de comunicación se explican en el alta, no cuando ya hay un malentendido. Ponlas en el mismo documento donde cuentas qué incluye el servicio y cómo se paga, y repásalas con el cliente en la primera sesión. Como mínimo, decide:

  1. Un canal de trabajo. Todo lo del servicio va por ahí. Si alguien te escribe por otro lado, contesta en una línea y pásalo al canal de trabajo.
  2. Tu horario de respuesta. Las franjas del día en las que lees y contestas. Fuera de ellas, el mensaje espera.
  3. Qué puede esperar el cliente. Por ejemplo, «te contesto dentro del mismo día laborable». Mejor una promesa corta que cumples que una inmediatez que no puedes sostener.
  4. Lo que no puede esperar. Cancelar la sesión de esa misma tarde no cabe en tu horario de respuesta: dile cómo avisarte de eso, por ejemplo con una llamada.
  5. Audios, sí o no. Si los aceptas, dile si tú contestarás por escrito. Si una duda necesita más de un par de mensajes, mejor llevarla a la sesión o al check-in.

Cómo encaja esto con el resto de acuerdos del primer día lo tienes en el alta de un cliente nuevo.

Qué tiene que quedar por escrito

La regla es sencilla: si dentro de unos meses alguien puede preguntar «¿esto cuándo lo hablamos?», tiene que estar escrito y en el canal de trabajo. Eso incluye:

  • Cambios de plan: qué cambia y desde cuándo.
  • Precio, cuota y forma de pago, y cualquier cambio en ellos.
  • Cambios de cita y cancelaciones, sobre todo las que llegan tarde.
  • Documentos: el plan, las condiciones del servicio y lo que el cliente tenga que firmar.

Un audio es cómodo para explicar, pero difícil de encontrar después. Si en un audio acordáis algo, resúmelo en una línea escrita. Y cuida el tono: lo que en persona suena cercano, por escrito puede leerse seco.

Plantillas: escribe una vez lo que repites

Hay mensajes que escribes cada semana con otras palabras: la bienvenida, el recordatorio del check-in, el «hoy no te he visto», el aviso de la cuota pendiente o el «te he cambiado el plan». Escríbelos una vez, con calma, y guárdalos como plantillas.

Tres cuidados para que no suenen a mensaje en serie:

  • El nombre del cliente, siempre.
  • Una línea propia antes de enviarla: algo de su semana que demuestre que la has mirado.
  • Repásalas de vez en cuando: si una ya no se parece a cómo hablas, reescríbela.

Una plantilla no es un mensaje automático: la envías tú, cuando toca y a quien toca.

Grupos y mensajes a varios clientes

Un grupo sirve para lo que es común: un cambio de horario que afecta a todos, un reto que hacéis juntos o una información general. Pero en un grupo todo el mundo lee lo que escribe cada uno, así que nada personal: ni medidas, ni pagos, ni cómo va cada cual. Lo de cada cliente, en su conversación.

Antes de crear uno, pregúntate si de verdad necesitan hablar entre ellos o si basta con que tú les escribas. Y si lo creas, di para qué es y quién está dentro.

Cómo lo resuelve Entrenify

En Entrenify, el chat entre entrenador y cliente forma parte de la herramienta, con su propia sección en tu panel y en la app de cada cliente:

  • Bandeja. Pestañas de todos, no leídos, favoritos y archivados, y puedes fijar arriba las conversaciones que quieras. El buscador encuentra por nombre, por el texto de los mensajes o por el nombre de un archivo.
  • Adjuntos y notas de voz. Imágenes y PDF de hasta 12 MB, y notas de voz. Las imágenes se recodifican al subirlas, lo que les quita los datos que una foto de móvil lleva dentro, como dónde y cuándo se hizo. Cada conversación tiene la lista de todo lo compartido en ella.
  • Búsqueda dentro de la conversación, para saltar al mensaje que buscas.
  • Grupos. Los creas tú, con un nombre y con los clientes que elijas.
  • Plantillas. Guardas las tuyas con título y texto, y puedes escribir {nombre} para que aparezca el del cliente. Si no tienes ninguna, el chat te sugiere ejemplos (bienvenida, recordar el check-in, falta a una sesión, cuota pendiente…). Las que más usas salen primero.
  • Estados del mensaje. Enviado, entregado y leído, según cuándo se asomó el otro lado a la conversación.
  • Avisos discretos. El aviso de un mensaje nuevo no lleva el texto, y como mucho salta uno cada diez minutos por conversación. Puedes silenciar una conversación y, en tus preferencias de avisos, fijar una franja de no molestar: lo que llegue en esas horas te espera en la campana.
  • Acciones rápidas. Desde la conversación con un cliente puedes enviarle el plan en PDF, pedirle el check-in, recordarle la cuota o pedirle una firma, y queda constancia en el hilo como mensaje del sistema.
  • Su contexto al lado. Una columna con su plan, su último entrenamiento, su próxima cita y su cuota, sin abrir la ficha entera.

Lo que no hace: no se integra con WhatsApp ni envía avisos por WhatsApp o SMS, no tiene videollamada propia y no admite vídeo en el chat. Cómo encaja el chat en el seguimiento de cada semana lo contamos en el seguimiento de clientes online.

Preguntas frecuentes

¿Puedo atender en Entrenify los mensajes que mis clientes me mandan por WhatsApp?

No. El chat de Entrenify no se integra con WhatsApp: tus clientes te escriben desde el chat de su app y tú les contestas desde tu panel. Tampoco envía avisos por WhatsApp ni SMS.

¿Se pueden enviar vídeos por el chat?

No. Admite imágenes, PDF y notas de voz, pero no vídeo, y Entrenify no tiene videollamada propia.

¿Se ve el contenido del mensaje en la notificación del móvil?

No. El aviso dice que hay un mensaje nuevo, sin el texto, y para leerlo hay que entrar en la app.

¿Puedo dejar de recibir avisos fuera de mi horario?

Sí. En tus preferencias de avisos puedes fijar una franja de no molestar en la que no suena nada en el móvil; los avisos no se pierden y te esperan en la campana. También puedes silenciar una conversación concreta.

Sigue leyendo